A veces, cuando tu perro habla, sabes lo que está diciendo. «Tengo hambre.» «¡Quiero ir afuera!» «El gato volvió a robar mi cama». Sin embargo, cuando su perro tiene dolor, puede ser más difícil de decodificar.

El dolor crónico más común que se observa en los perros es: osteoartritis (OA). Cuando se encuentra en la comodidad de su hogar, está en la mejor posición para reconocer lo que su perro le está diciendo sobre su dolor por OA. Su perro se siente más cómodo en la casa, lo que hace que sea más fácil ver que se está comportando de manera diferente. Si nota algún signo de dolor, programe una cita con su veterinario. Con su ayuda, potencialmente puede ralentizar la progresión de la osteoartritis y aliviar la incomodidad de su mascota.

El lenguaje del dolor de su perro es el lenguaje de los signos. Estos signos de dolor pueden ser físicos, como cojear, dudar para saltar, levantarse lentamente y quedarse atrás en las caminatas. Los signos también pueden ser emocionales, como cambios en los niveles de felicidad y energía del perro. De hecho, en un estudio reciente[1]estos signos se utilizaron para evaluar el grado de dolor experimentado por el perro en OA.

En este estudio, los dueños de mascotas recibieron un breve cuestionario en el que se preguntaba sobre el comportamiento de su perro en casa. Los dueños de mascotas notaron cambios en los niveles de bienestar emocional (felicidad, calma, contento, comodidad) y físico (energía, entusiasmo, actividad y relajación) del perro. Los cambios en estos comportamientos ayudaron tanto al dueño de la mascota como a su veterinario a identificar y comprender lo que los perros decían sobre su dolor. Utilice esta lista de verificación para identificar signos de dolor por OA en su perro.

Un veterinario ilustrado revisando la pata de un perro.

Si sospecha que su perro le está diciendo que puede tener OA, es importante que programe una cita con su veterinario para un examen de OA. Si resulta que su perro tiene osteoartritis, su veterinario puede recomendar un plan de tratamiento integral. Afortunadamente, existen opciones de tratamiento que pueden aliviar de manera segura el dolor asociado con la osteoartritis. El estudio discutido anteriormente utilizó un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) como una opción de tratamiento a largo plazo, que ha demostrado ser seguro para su uso a largo plazo.

Cuanto antes se diagnostique la osteoartritis, mejor será la perspectiva y la calidad de vida de su perro.[2] Y eso debería ser una clara señal de felicidad.

Información importante y segura: Como clase, los AINE pueden estar asociados con efectos secundarios gastrointestinales, renales y hepáticos. Suelen ser leves, pero pueden ser graves. Los dueños de mascotas deben suspender la terapia y contactar a un veterinario de inmediato si ocurren efectos secundarios. En el caso de las mascotas que toman algún medicamento, incluido RIMADYL, se recomienda que se las evalúe para detectar afecciones preexistentes y se las controle con regularidad. Debe evitarse el uso con otros AINE o corticosteroides. Consulte la información de prescripción completa.