– Ken Tudor DVM

La comida para perros mal etiquetada es un gran problema

Cuando compramos alimentos, confiamos en que la etiqueta del contenedor refleje con precisión el contenido real. Esto es especialmente importante si existen ciertos alimentos o ingredientes que debemos evitar porque podrían provocar reacciones médicas graves. Es por eso que la normativa exige que las etiquetas revelen con precisión los ingredientes de los alimentos. ¿Pero esto también es cierto para las etiquetas de los alimentos para mascotas? Al parecer, la respuesta es no. Un recién publicado El estudio1 halló que el 40% de los alimentos para mascotas pueden estar mal etiquetados.

Los hallazgos impactantes

Los investigadores del Programa de Ciencia de los Alimentos de la Universidad de Chapman probaron 52 productos alimenticios para perros y gatos para identificar las especies de carne de los alimentos. Utilizaron una tecnología nueva y sofisticada para identificar el ADN de los alimentos como carne de ternera, cabra, cordero, pollo, ganso, pavo, cerdo o caballo. Esta misma tecnología, llamada reacción en cadena de la polimerasa o PCR, se utiliza para la impronta genética precisa en entornos científicos y legales y también se utiliza para diagnosticar con precisión enfermedades infecciosas y hereditarias.

A continuación, se compararon las listas de ingredientes de la etiqueta con las especies de carne identificadas por PCR para cada alimento. 31 productos han sido correctamente etiquetados. Un alimento contenía un ingrediente carne no específico que no pudo identificarse mediante la prueba PCR. De los 20 alimentos mal etiquetados restantes, 16 contenían especias de carne que no figuraban en la etiqueta como ingredientes. La carne de cerdo era la proteína de carne no declarada más común. En 3 de los alimentos mal etiquetados, la evidencia sugirió la sustitución de especias de carne (tipo de aves de corral).

La comida para mascotas mal etiquetada es un gran problema

Los alimentos mal etiquetados son la mayor amenaza médica para los animales con alergias graves a los ingredientes alimenticios. Un alimento que no revela una fuente potencial de carne alergénica puede causar picor grave y problemas en la piel o graves reacciones adversas estomacales o intestinales. Peor aún, podría acarrear cambios innecesarios o nocivos en el tratamiento veterinario basándose en el supuesto de que el alimento era como se anunciaba.

El etiquetado incorrecto no es poco. Los hogares estadounidenses gastaron 22.600 millones de dólares en alimentos para mascotas el pasado año. Si como este estudio, el 40% de ese alimento está mal etiquetado, el problema es enorme. Afortunadamente, las alergias alimentarias no son tan comunes como las alergias a los insectos o al medio ambiente, por lo que una población más pequeña de animales de compañía corre el riesgo de sufrir problemas de salud relacionados con los alimentos. Esto sólo hace que los fabricantes de alimentos para mascotas tengan suerte, no estén exentos.

¿Por qué los alimentos para mascotas están mal etiquetados?

Este estudio plantea algunas cuestiones éticas. ¿El etiquetado incorrecto es intencionado o accidental? ¿Qué difusión tiene la práctica en la industria y es de conocimiento común en la industria? ¿Quién es el responsable de la supervisión y qué medidas se están tomando para solucionar el problema? Éste no es el primer estudio que identifica un etiquetado errónea. yo tengo publicadodos veces destacando estudios de dietas hipoalergénicas contaminadas. ¿Cuántos estudios son necesarios para captar la atención de las agencias reguladoras y de la industria de alimentos para mascotas?

Este estudio es sólo un motivo más comida casera para perros es una opción mucho mejor que los alimentos comerciales para perros. Te ofrece un control total sobre la consistencia, calidad y seguridad de la comida de tu perro.

1-Tara A. Okuma, Rosalee S. Hellberg. Identificación de especias de carne en alimentos para mascotas mediante un ensayo de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en tiempo real. Food Control, 2015:50:9 DOI.